sábado, 25 de abril de 2020

Un posible conflicto posterior

Cuando pase la emergencia o alarma sanitaria puede ser que la situación derive en un conflicto. Quizá después de la situación sanitaria más delicada empiecen a plantearse repercusiones, o se empiecen a buscar responsables a la situación. Como es un suceso mundial, quien sabe si se producirá un enfrentamiento de potencias. 

lunes, 13 de abril de 2020

El inicio de una nueva era

El coronavirus va a sentar las bases de un cambio radical en la forma de entender la vida en el mundo. Se están retomando cuestiones como las de las cuarentenas y se está procediendo al cierre de fronteras. Las medidas adoptadas no tienen precedentes, incluso se están aprobando reales decretos. La legislación se está viendo modificada. Esta temida enfermedad, que ya es considerada pandemia por la OMS.
Al igual que sucedió tras los terribles atentados terroristas de las torres gemelas, trenes de Atocha y otros, que fueron precedentes para el cambio, desarrollo y modificación en tanto a medidas de seguridad y demás. También en similar en cuanto al fenómeno causa efecto. Gran suceso que origina cambios normativos o legislativos por doquier. 

domingo, 12 de abril de 2020

Sospechas varias

Curisosamente en varias conversaciones me he topado con la duda de la sospecha: ¿el virus es fortuito o fue creado?, es decir, la gente se pregunta cómo se ha generado esta pandemia. 
No se si se puede opinar al respecto, pero algo que creó cierta sospecha en algún momento fueron las compras millonarias de material sanitario, respiradores,.. que hicieron a China países como España.
Da que pensar el que los Estados Unidos esté siendo el país con datos más grandes o que estos se ofrezcan como tal, después Italia y España. Los datos minuciosos no se ofrecen, se dan datos generales y en ocasiones se han evidenciado dudas de sospechas o de casos sin confirmar por falta de pruebas. Es decir, en pueblos donde ha fallecido tal personas pero no se ha hecho la prueba o tal.  Se dan datos genéricos, quizá necesariamente, pero que no se sabe si en todos los países se extraen  mediante los mismos patrones. 
Casualmente, cuando comenzó el estado de alarma en España me hizo pensar que esto parece una especie de simulacro para una posible guerra o ataque químico, bacteriológico o de otra índole. Estas sospechas quizá no proceden en este momento, porque es necesario centrarse en lo esencial, que es evitar la extensión del virus y más muertes. La lucha sanitaria es esencial y quizá crear dudas no sea lo más conveniente, pero tenemos derecho a pensar. En todo caso esta situación nos ayudará a que estemos preparados para futuras posibles situaciones análogas.
La libertad de expresión y opinión que en cierto modo se está intentando evitar aflorar, choca con la creación de información nefasta y enfrentamientos que pueden ser escenario de la segunda parte de esta historia. Los políticos, en España, ya van divergiendo en opiniones y no están tan de acuerdo como al principio del estado de alarma. 
Después, cuando la situación sanitaria se estabilice, normalice y se pueda atender con mayor seguridad a los pacientes con los recursos existentes, empezarán  a surgir las reacciones. Tantas muertes y tantas horas de paro de actividad, tanto cese de trabajo y de falta de ingresos serán motivo de cuestiones, de querer buscar responsabilidades o preguntarse los porqués. No se sabe cómo van a reaccionar las naciones, las gentes, porque ahora la preocupación sanitaria copa las prioridades, además aún no se están sufriendo consecuencias económicas, porque es demasiado pronto, pero a medida que pase el tiempo irán surgiendo o agudizándose las tensiones. 
Por otro lado, bajo mi punto de vista los productos básicos subirán de precio sobre todo los de alimentación y bajarán los precios de viviendas e inmuebles así como los alquileres. Se producirá una especie de reajuste que debería haberse ejecutado mucho antes en el tiempo, porque en el mercado inmobiliario no parece que se cumpliera con la tradicional ley de oferta y demanda, por la que a mayor oferta menor precio o quizá sí, solo opino desde mi humilde ignorancia. Ya antes de todo este nefasto suceso vivíamos en una situación de prosperidad ficticia de ahí que el efecto de la crisis pueda ser más fuerte, pues nos hemos ido olvidando de alas recomendaciones de nuestros abuelos que tanto nos aconsejaban ahorrar. 
Estas líneas responden a una opinión, pensamientos diversos sin contrastar oficial, ni estadística, ni científicamente, es decir, simplemente es una forma de expresión. 

lunes, 6 de abril de 2020

Un punto de inflexión

Estamos en un punto de inflexión. En un momento neutro, un tiempo de gran incertidumbre, temor y tensión por el virus que amenaza al mundo. 
Hacen falta equipos de protección individual (EPIS) pero también material sanitario y equipos como los respiradores y los muy necesarios test para diagnosticar las personas con esta enfermedad. 
La atención principal parece que se centra en que la gente se quede en casa y en algunos que incumplen este exigencia o que hacen cualquier cosa para llamar la atención. 
Estamos centrados en el presente pero hay un futuro, y también hubo un pasado. El antes, más o menos correcto ya no se puede solucionar pero se puede tener en cuenta que en el futuro también emergerán las repercusiones sociales, psicológicas y económicas. Las dos primeras pienso que se han sufrido desde el inicio y las seguimos alimentando.
Hay personas con estrés, otras depresión o ansiedad, también hay quien ha experimentado un bajón o cierto impacto emocional. En mi caso he de reconocer, sobre todo al inicio, cuando pasaron varios días sin salir de casa, al pasar por el centro, me produjo un impacto la imagen y frialdad de la situación. La necesaria separación de personas, el temor manifiesto, algunos con mascarilla y todos evitando cualquier tipo de cercanía. Esto claro cuando estaban realizando compras esenciales por la mañana. No me causó tanto impacto ver las calles vacías porque ya venía acostumbrado de este invierno que .  

lunes, 23 de marzo de 2020

¿Estamos viviendo el fin de una era?

La crisis del coronavirus impide la comunión

Voy a divagar en este texto, en cierto modo conspirando y sacando mis propias conclusiones. Voy a especular con ciertos acontecimiento pasados y presentes, más y menos remotos o recientes. Simplemente voy a opinar, si se me permite.
Pienso que estamos ante el cambio de una era. La era cristiana da sus últimos coletazos. Vivimos en ese periodo de la historia que comienza con el nacimiento de Jesucristo, razón por la cual contamos los años desde su nacimiento. 2020 años después de Cristo se ha producido la pandemia denominada COVID19-coronavirus. Esta epidemia ha provocado la prohibición de toda acción en comunidad mediante los estados de alarma. Precisamente es la comunión el epicentro de toda celebración Cristiana. Jesucristo se movía en comunidad con los doce apóstoles. 
También, quizá por primera vez en la historia, se suspende la Semana Santa en toda España. Puede que en periodos de guerra muchos lugares no la celebraran, pero quizá otros sí. No se escenificará de este modo la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. También es destacable el papel secundario al que ha quedado relegado en estos momentos la Iglesia Católica. 
No solo es la ruptura con la comunión espiritual, sino también con la acción social de permitir la interrelación entre personas. Pues llevamos unos años de preponderancia del individualismo, las redes sociales nos conducen a ello, también los dispositivos electrónicos. E incluso parece paradójico, pero este virus que espanta al mundo, emerge en un país asiático, donde abundan creencias que impulsan a la búsqueda del encuentro con uno mismo. Estos últimos tiempos los libros de autoayuda son grandes éxitos. Todo en la linea del uno mismo, dejando un poco de lado ese aspecto grupal.
Por todo esto opino que puede ser que estemos entrarndo en una era más individualista, en la que el predominio ya no es la comunión. 

Tras la crisis del coronavirus nada volverá a ser igual

El pánico de la población quedará en el subconsciente social

El pánico, miedo, terror, temor, nerviosismo y ansiedad que esta creando la crisis del coronavirus en la sociedad va a quedar en el subconsciente social. Opino que esta situación es una especie de trauma que afecta a ancianos y jóvenes, débiles y fuertes y también a niñas y niños. Todo esto va a trascender a generaciones venideras. 
Además, como siempre se ha dicho lo peor no son las guerras, sino las postguerras, razón por la que considero que puede ser peor la postcrisis y todas las consecuencias que traiga la situación actual, las medidas que se están tomando y los efectos de toda índole.
No se puede salir de las casas y las personas no pueden interactuar. Un gesto que se ve mucho cuando dos personas se encuentran en la calle en las tareas, a parte de mantener la distancia de seguridad exigida, es el de rechazo o desprecio, cuando uno de ellos se acerca el otro se siente amenazado y dice "no te acerques". Estas medidas de prevención tornan helador el ambiente que ha enfriado las medidas que han tenido que adoptar los gobiernos y autoridades para frenar esta pandemia. 
Esta situación de reclusión, frialdad, soledad hace quizá confundir estas cuestiones con el aburrimiento. No es que no tengamos que hacer en casa, es que tenemos carencia de algo esencial para los seres humanos, que es la vida en sociedad, porque las personas somos seres sociales. Hablamos, interactuamos y necesitamos de la interacción. 
Siempre se ha oído decir que tal persona murió de pena. No me extrañaría que alguien muriera de soledad, de falta de afecto o de carencia de cercanía con otros seres humanos, porque no todo son familias que viven juntas en casa. Hay muchas personas que viven solas. También hay seres humanos que sufren depresiones, o afecciones psicológicas, también que son mas vulnerables a estas situaciones de aislamiento. 
Por otro lado, los niños están respirando de todo este ambiente y ellos van a recibir una influencia muy importante para sus vidas, dependiendo de sus edades, pues es en la infancia y juventud cuando se forma la personalidad y de todo lo que hay en el entorno se bebe para enriquecer la educación, formación y generación del individuo. 
Dejo aquí una opinión cargada de tamices susceptibles de analizar, aceptar o desmentir. 

sábado, 22 de febrero de 2020

Con permiso de a quién corresponda

Con el debido permiso de a quien corresponda me atrevo a escribir el siguiente texto, que tiene que ver con una realidad muy presente en nuestro tiempo actual. 
En momentos de la historia con restricciones manifiestas era evidente que no se podían decir ciertas cosas, o que existía incluso la censura, reconocida por los propios estamentos de gobierno y poderes. 
En el momento presente, en el se presume de transparencia, claridad, imparcialidad e incluso de igualdad de trato para todas las personas. Dudo que esto sea real. Más bien discrepo de ello. 
Por eso, mi atrevimiento al redactar lo siguiente. Pues, cuando se trata de poner la mano en el fuego lo más fácil es quemarse.
Aunque sea polémico, políticamente incorrecto, inesperado o disguste a voz de pronto a la audiencia es necesario exponer nuestro punto de vista, opinar, y poner palabras a nuestro malestar. 
En ocasiones lo socialmente aceptado puede ser errado. En la historia han existido voluntades populares que más tarde se han calificado de negativas, e incluso de nefastas. Quizá porque fueron guiadas por alguna intención manipuladora. Siempre hay intereses para desviar lo justo hacia el terreno de unos u otros. 
Lo cierto es que el conocimiento, la cultura y la educación son potentes herramientas que nos ayudan a discernir. Incluso con la práctica de estas a veces podemos caer en la tentación o en el equívoco. Otras podemos dejarnos llevar por tendencias que quizá no sean lo más correctas. 
En cambio si podemos y debemos manifestar nuestro malestar, defender nuestras ideas, ofrecer nuestros puntos de vista, exigir claridad y transparencia en asuntos públicos y avanzar en prácticas que caminen hacia la evolución social de las civilizaciones, la igualdad de derechos, la justicia y dignidad.
El camino puede no ser fácil, pero la recompensa no puede ser otra que la más positiva, aunque a veces sea a largo plazo, e incluso demasiado tarde.


Es tiempo de disfrutar de otro modo

Es tiempo de disfrutar de otra forma, más relajada, con las personas más cercanas, tratando de evitar aglomeraciones y reuniones innecesaria...